lunes, 10 de marzo de 2014

108/ciento ocho: el origen de un estigma



         El 108 hace referencia a la cantidad de personas presuntamente homosexuales, que fueron detenidas por parte de la policía durante las investigaciones para el esclarecimiento del asesinato  de Bernardo Aranda, en 1959, Asunción. Alrededor de aquella persecución se encuentra uno de los primeros símbolos de resistencia y libertad por parte del colectivo lesbico, gay, travesti, transgénero, transexual, bisexual e intersex, (LGTBI)  en Paraguay.

En el marco de la última dictadura militar, encabezada por el colorado Alfredo Stroessner (1954-1989), el asesinato no esclarecido de Bernardo Aranda, sumado a esto la persecución policial a los “amorales” que estarían implicados en el crimen del locutor, así como a la amplia cobertura periodística de la época sobre el caso, dan cuenta de algunos elementos imprescindibles para comprender el origen de este estigma.

Como explica Erwing Szokol, el 108/ciento ocho, es un “número-palabra” porque a diferencia de los otros números, está atravesado por varios discursos que le dan su significado, o sea, que el 108 es un número que además significa otras palabras, cuando decimos 108 también estamos diciendo travesti, marimacho, rarito o puto en nuestros diálogos cotidianos, con una clara intención de ofender a quien es llamado así. Por eso, con este trabajo de comunicación queremos sacarle al 108 del closet, para saber qué pasó con el caso de los 108, y poder hablar del 108 desde otro lugar, un lugar construido con la memoria e irrumpiendo en  nuestro presente. Que ya no sea un insulto sino más bien un número de memoria, orgullo y resistencia.

Recordamos que por la noche del primero de septiembre de 1959, en Asunción, Bernardo Aranda fue encontrado muerto en su habitación ardiendo en llamas. Quedó sin vida una semana antes de concretarse su casamiento, tenía 25 años, y era muy conocido en la ciudad porque conducía un programa en Radio Comuneros, en el cual difundían música rock, novedosa para la época.

Durante los primeros días después del hecho, la policía realizó varias redadas en las que se detuvo a personas que en su mayoría eran varones presuntamente homosexuales. A pesar de las detenciones, el diario El País del 5 de septiembre publica en un titular de tapa sobre el caso: “No hay detenidos”.

Luego de siete días, encontramos que según el informe policial se estaría ante un caso de “crimen pasional”, dice el diario “El País”: “El trabajo policial indica seriamente que se va hacia un crimen pasional sin tener en cuenta todavía quien o quiénes podrían tener participación en esta tragedia…”.

Días después, el 9 de septiembre, se empieza a hablar públicamente de jóvenes y adultos que fueron detenidos e interrogados. “Jóvenes y adultos de dudosa conducta moral”, dice el diario “El País” de ese día.

Para contextualizar políticamente, ese mismo año Stroessner disuelve la Cámara de Representantes. Esto significa que la persecución policial hacia los homosexuales, fue ejecutada en el marco de una persecución generalizada orientada hacia todos los opositores al dictador colorado. Stroessner generó disputas ideológicas y políticas dentro y sobre todo fuera de la ANR-Partido Colorado. Los familiares de los detenidos y desaparecidos padecieron y aún padecen hoy un duro golpe moral y psicológico. A todo esto, las violaciones se llevaron a cabo sobre los cuerpos de los perseguidos: torturas, trabajos forzados, abuso sexual, ejecución extra judicial, entre otros tratos deshumanizantes. A 5 años de haber tomado el poder mediante un golpe militar, Stroessner empezaba a consolidar su poder sobre el partido, la policía y la justicia tanto en los papeles como en los hechos.

Finalmente, el caso de Bernardo Aranda pasa a mutar al caso de los 108, cuando el sábado 12 de septiembre, a raíz de las detenciones realizadas durante esa madrugada en el marco de la investigación del hecho, aparece por primera vez el 108 asociado a la expresión “personas de dudosa conducta moral”. Así lo señala una publicación  del diario El País de aquél sábado: “108 Personas de Dudosa Conducta Moral Están Siendo Interrogadas. Intensa Acción Policial. Esperan Resultados”. A su vez, el 108 ya era objeto de burla en algunas caricaturas firmadas por los caricaturistas "Guaripolin" y "Peter" por aquellos días.


Cuando llegamos al lunes 21 de septiembre, los investigadores del caso manejan una hipótesis sobre la identidad de los responsables del hecho. Así lo anuncia un titular del diario El País: “Sigue desentrañándose la Perversa Organización de los Amorales – Tremenda Pugna entre los Dirigentes por la Jefatura Única”. Publican varios párrafos explicando cómo funciona  “La organización de amorales”, que sería una logia donde hay entre 7 y 8 dirigentes principales y que mantienen encuentros en lugares rotativos. De este modo, la prensa cumplía su rol de legitimador de la violencia utilizada por parte de la policía para perseguir y detener a los “amorales”. También hubo mujeres detenidas y no solo varones como se supuso durante mucho tiempo[1]. Por otro lado, los periódicos siguen hablando de una cantidad aproximada de “120 amorales bien señalados”. Es decir, el 108 no es el número exacto de la cantidad de víctimas  pero, aún así, quedó instalado en el sentido común de la sociedad.

El 30 de septiembre es el día en que “La carta de un amoral”, anónima, es publicada en el diario “El País” con el subtítulo “El cinismo ante la ley”. El periódico advierte que la ley prevé a la amoralidad como una actividad contraria a las buenas costumbres.

En la carta vemos que el autor escribe “nosotros”, entonces, quiere decir fueron varios quiénes se sintieron representados en esta carta. Hoy nosotros y nosotras también reivindicamos aquella carta como un símbolo de resistencia, que decía en uno de sus párrafos: “Nosotros seguimos una vocación que es tan antigua como la propia humanidad, y en este siglo de consagración de todos los derechos humanos, nadie puede negarnos el derecho de hacer de nosotros mismos, de nuestro continente físico, lo que queremos, sin incomodar a los otros que no quieran hacer lo mismo que nosotros”.

Actualmente, varias organizaciones sociales declaran el 30 de septiembre como día nacional de la resistencia y la lucha por los derechos de las personas LGTBI en Paraguay. En el 2013 cumplieron 10 años de marchas por las calles de Asunción, en donde se armó un “Circuito de la Memoria LGTBI”  que recorre los principales lugares donde ocurrieron las redadas policiales así como los lugares de ocio y de placer que convocaba a la comunidad. Por otro lado, este año se presentó un proyecto de ley en el Congreso paraguayo que cuenta con cuatro firmas para declarar el 30 de septiembre como Día nacional por los derechos de las personas LGTBI, convirtiéndose este en el primer proyecto de ley netamente LGTBI que se ha presentado en el país. Dos firmas más que el proyecto de Ley contra toda forma de discriminación, que está bloqueado en el Congreso hace más de 6 años y había ingresado con dos firmas[2].

La publicación 108/ciento ocho, como trabajo de investigación histórica y de visibilización de la comunidad LGTBI, surge por iniciativa de una red de activistas independientes y equipos de trabajo voluntarios. Los libros, las remeras, los audiovisuales, las traducciones (inglés y francés), todo ello es fruto del trabajo solidario, gratuito y compartido entre quienes quieran participar de la recuperación de la memoria histórica de la sociedad paraguaya, desde una perspectiva de disidencia sexual. Asimismo, todos los contenidos están disponibles en internet para su consulta o difusión y de esta manera se pretende que cualquier persona pueda aportar nuevos análisis  y así profundizar  y aumentar el caudal de información sobre la memoria de resistencia en paraguay.



[1] La lista de no detenidos corresponde al caso Luis Palmieri de 1982.
[2] el proyecto de ley contra toda forma de discriminación que reglamenta el artículo constitucional no ha recibido tratamiento alguno en el ámbito legislativo, fue presentado en mayo del 2007 ante la Cámara de Senadores.










No hay comentarios:

Publicar un comentario